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Cómo trabajamos los juegos de enumeración

En esta entrada queremos hablaros de los juegos de enumeración, muchas veces pasan desapercibidos porque no tienen un reflejo en las fichas del cuaderno del alumno, sin embargo, son un tipo de actividades muy interesantes que en ningún momento deberían abandonarse, ya que con ellas, los alumnos empiezan a construir el pensamiento matemático. Con este tipo de trabajos, los niños y niñas adquieren habilidades que les servirán de apoyo a futuras actividades donde la enumeración y la clasificación son la base para la correcta resolución de un problema.

Os animamos a que los pongáis en práctica en vuestras aulas. Además, son muy divertidos y a los niños les encantan.

Como su propio nombre indica, el objetivo principal de esta actividad es enumerar colecciones de objetos y clasificarlos ordenándolos según una lógica sin dejarse ninguno atrás (tenéis una explicación detallada en las páginas 57, 58 y 59 de la guía didáctica).

Si os animáis a realizar esta actividad en el aula, lo primero que debéis hacer es imprimir los recortables que aparecen en la sección Más recursos del CD de recursos digitales que viene con la guía.

 

También necesitaréis las cajas de ordenación que se incluyen en el material del aula.

 

Estas actividades están pensadas para trabajar con los alumnos de los últimos cursos de Educación Infantil, pero podéis hacerlas también con vuestros grupos de 3 años, utilizando los cuentos iniciales de 4 años o bien adaptando el material según las circunstancias de vuestras aulas. En cualquier caso, en breve tendremos a nuestra disposición un material específico para 3 años perfectamente ajustado a las características de los alumnos de estas edades.

En esta entrada, os mostraremos cómo trabajamos en nuestra aula los problemas de enumeración que se proponen para cuento El mandarín y la mariposa, pero esta dinámica la podéis llevara cabo con cualquier otro cuento de ¡A contar!

Como os comentábamos antes, lo primero que tenemos que hacer antes de empezar es imprimir los recortables (en este caso los capullos de seda y las mariposas) y personalizar las cajitas. Podéis plastificarlos para que sean más duraderos. Si os ocurre como a nosotros, que siempre tenemos un presupuesto muy ajustado en el centro, comprobaréis que, a la larga, esto supone un ahorro importante.

 

Este tipo de juegos solemos hacerlos en pequeños grupos mientras los demás realizan otra tarea, o bien lo hacemos en el tiempo del trabajo por rincones (en esta excelente entrada de Elisa Hernández, coautora de ¡A contar!, podéis consultar cómo se trabaja con equipos rotatorios).

Como en cualquier otra actividad, siempre partimos de una lectura en profundidad del cuento. En algunos casos, esta lectura nos presenta una oportunidad realizar pequeños talleres con los alumnos que enriquecen mucho la experiencia educativa. En el caso del cuento El mandarín y la mariposa, la esta le dice al mandarín: «No me da miedo la muerte, yo ya he vivido tres veces. La primera fui oruga; la segunda, crisálida y, ahora, mariposa». Esto nos dio la ocasión de hacer una pequeña investigación sobre las mariposas y conocer su ciclo vital.

 

Una vez hemos trabajado el cuento en cuestión, nos resulta muy fácil introducir el juego dando unas sencillas instrucciones a los alumnos. Por ejemplo, en este caso, les comentamos: «Como ya sabéis, las orugas se encierran en un capullo de seda y salen al cabo de un tiempo convertidas en mariposas».

En este primer momento siempre trabajamos en gran grupo (solemos hacerlo en el momento de la Asamblea). Les mostramos las cajas con los capullos de seda pegados en cada una de ellas y proseguimos: «Pero, si os fijáis, estos capullos están vacíos (abriendo las cajas para mostrar que están vacías) ¿Me ayudáis a meter una mariposa en cada uno para que luego puedan salir?».

 

Primero les mostramos cómo se hace, metiendo uno de los recortables en una caja, y después, les dejamos experimentar a ellos, siguiendo un orden. A veces, un niño se salta una caja y mete la mariposa en la siguiente; cuando esto ocurre, dejamos que sean sus compañeros los que descubran se que saltó alguna y que algún capullo se quedará vacío.

Una vez que los niños y niñas han entendido la dinámica principal del juego, ya podemos sentarnos con ellos y trabajar en grupos pequeños.

En este momento, nuestra labor será la de estar pendiente de si algún niño o niña no sigue una estrategia específica y, si es así, orientarlos para que busquen una y no se dejen llevar simplemente por el azar al colocar cada mariposa en su caja.

En nuestra experiencia, hemos comprobado que los alumnos utilizan distintas estrategias para enumerar y clasificar las mariposas. Algunas de ellas son:

  • Colocar las cajitas en fila para no saltarse ninguna.

  • Colocar una mariposa en un capullo y apartar la caja para no confundirla con las vacías.

  • Agrupar primero las mariposas con sus capullos y luego introducirlas en las cajas.

En algunos casos pudimos observar que los niños y niñas introducían de forma aleatoria las mariposas y que abrían y cerraban las cajas para comprobar una y otra vez si estaban o no vacías. Este comportamiento puede estar causado por una falta de atención por su parte, por otro lado, bastante normal en estas edades.

También hemos comprobado que los alumnos tienden a repetir la estrategia que les ha resultado más eficaz. Un niño, por ejemplo, resolvió con éxito el problema colocando primero las mariposas junto a cada caja y luego metiéndolas dentro. En este caso le habíamos entregado la misma cantidad de mariposas que de cajas y no tuvo grandes problemas para hacerlo.

Sin embargo, cuando repetimos la actividad le entregamos más mariposas que cajas y le costó resolverlo porque pretendía repartirlas todas entre las cajas. Esto le obligó a replantearse la estrategia y buscar otras opciones para solucionar el problema.

En nuestra experiencia, hemos comprobado que con la práctica mejora su atención y poco a poco los alumnos van descubriendo sus propios métodos para seguir un orden y una regla a la hora de enumerar y posteriormente iniciarse en el conteo.

 

Esperamos que nuestra os haya servido para animaros a poner en práctica con más asiduidad esta actividad tan divertida para los niños y niñas. Con ella no solo les facilitaremos la adquisición de las capacidades relacionadas con la enumeración y la clasificación, sino que también estarán ejercitando la atención, la memoria y la concentración.

 

Y vosotros, ¿cómo hacéis los juegos de enumeración? Nos encantaría conocer nuevas experiencias y otras formas de trabajar con este material.

 

 

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Elisa Hernández

Maestra de Educación Infantil y coautora del proyecto ¡A contar!