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Más actividades con los cuentos

En muchas ocasiones hemos estado trabajando con los cuentos de ¡A Contar! y nos han surgido otras muchas actividades que podíamos desarrollar a partir de ellos.

Estas actividades enriquecen los contenidos estrictamente matemáticos y nos permiten ampliar el abanico de posibilidades que nos ofrece el material. Por eso, en esta entrada queremos compartir con vosotros algunas de las propuestas que nos parecen más atractivas.

Os recordamos que muchas de estas actividades podemos encontrarlas en la guía del docente, al finalizar los diferentes talleres y tareas de cada cuento bajo el título Más actividades con el cuento.

¿Por qué ampliar el trabajo con los cuentos?

A lo largo de nuestra experiencia en el aula, hemos detectado que nuestros alumnos y alumnas disfrutan enormemente con las historias que leemos y, con cada una de ellas, suelen surgir nuevas historias e incógnitas que ellos proponen o acogen con gran entusiasmo. En muchos casos, los argumentos han coincidido con algún proyecto que estábamos desarrollando en nuestra aula y esto lo ha enriquecido enormemente, proporcionándonos una excusa perfecta para profundizar en la materia.

Es habitual que, una vez que hemos leído los cuentos y trabajado las actividades matemáticas, surjan muchas propuestas relacionadas con otras áreas de conocimiento. En esos casos, las propuestas que aparecen en la guía al final de cada cuento son un buen punto de partida para desarrollar actividades adaptadas a las necesidades e intereses de nuestro grupo.

 

¿Qué tipo de actividades se pueden hacer a partir de los cuentos?

Podríamos agrupar las actividades que aparecen en la guía en varios bloques:

Actividades de investigación

Se trata de todas aquellas actividades en las que se lleva a cabo una investigación sobre algún elemento relevante del cuento.

  • En el cuento Gorrioncito (cuento 2 para 4 años) se propone la actividad Gallinas y huevos donde los niños y niñas, en pequeños grupos, buscan información acerca de la gallina: cómo nace, que tipo de animal es, dónde vive y qué come… Todo ello se recoge en un mural con toda la información seleccionada.
  • Una actividad muy similar a la anterior, pero con el cuento de La lechera (cuento 8 para 4 años) es aquella donde los niños y niñas deben buscar información sobre la vaca y todo lo relacionado con este animal, hasta llegar a la producción de la leche y todos los productos derivados de la misma.
  • En El mandarín y la mariposa (cuento 5 para 4 años), por otro lado, se nos propone hacer un Viaje a China. Utilizando un mapamundi o un globo terráqueo y diferentes fuentes de información, se realiza un pequeño trabajo de investigación sobre esa cultura con ayuda de las familias. Este tipo de actividad fomenta no sólo la investigación y la búsqueda de información, sino también el conocimiento de otras culturas y el respeto por las mismas.
  • También podemos encontrar propuestas de investigación relacionadas con la historia, donde los niños y niñas se convierten en auténticos detectives del tiempo, como la actividad Nuestro castillo, que surge de la lectura del cuento El príncipe cabrito (cuento 2 para 5 años) en la que los alumnos deberán viajar en busca de datos y características de los castillos medievales.

Actividades de lenguaje y expresión

Aunque el mero hecho de la lectura y la escucha activa de los cuentos ya constituyen en sí una actividad sumamente enriquecedora, podemos encontrar múltiples actividades en los cuentos que trabajan esta área de forma específica.

  • De este modo, observamos en el cuento Garbancito (cuento 3 para 5 años) una serie de propuestas relacionadas la expresión escrita como la elaboración de listas de la compra para organizar un cumpleaños o alguna otra celebración en la clase. Este tipo de actividades permite a los alumnos familiarizarse con diferentes soportes de la escritura y conocer los distintos usos en la vida cotidiana.
  • Igualmente, el cuento de El gallito de la cresta de oro (cuento 7 para 4 años) nos permite trabajar las recetas y la estructura lingüística de las mismas a través de la realización de la actividad Las rosquillas, en la que los niños y niñas, tras investigar y buscar una receta sencilla de este dulce, deberán transcribirla, observar sus ingredientes y realizarla siguiendo los pasos indicados.

  • Otro ejemplo del trabajo, esta vez de expresión oral, que se puede realizar a partir de los cuentos de ¡A Contar! nos lo proporciona el cuento Gorrioncito (cuento 2 para 4 años), en la actividad Me da miedo… En ella, los niños y niñas sentados en la asamblea expresan verbalmente aquellos miedos que les surgen y que son incapaces aún de controlar. Este cuento es especialmente rico en situaciones que nos permiten trabajar tanto la expresión oral como la inteligencia emocional y la gestión de los propios sentimientos.

Actividades de expresión plástica

Partiendo de los cuentos, también podemos desarrollar gran cantidad de actividades que nos permiten trabajar la creatividad, la psicomotricidad fina y el uso de diferentes técnicas plásticas.

  • Siguiendo con el cuento Gorrioncito (cuento 2 para 4 años), en la guía se sugiere la actividad Nuestro huevo, en la que se invita a los niños y niñas a traer huevos cocidos al aula para decorarlos con distintos motivos y técnicas con el fin de realizar posteriormente una exposición con ellos.

  • Igualmente, Valentina la costurera (cuento 4 para 4 años), se presta bastante a este tipo de actividades dada la presencia de elementos relacionados con la ropa, los menús… Así, a partir de su lectura podemos plantear propuestas como Somos costureros, en la que los niños y niñas se convierten en costureros por un día; o la actividad Damos color a nuestra ropa cuyo objetivo es trabajar la técnica de estampación en tela con distintos moldes y materiales.
  • El cuento Wei y el pájaro de fuego (cuento 4 para 5 años) nos permite introducirnos en el mundo mágico de China donde las actividades plásticas y de colores surgen por sí solas, como la propuesta en la guía de Pájaros de colores, en la que los niños y niñas crearán sus propias alas de pájaro a partir de materiales reciclables como el cartón y las plumas de colores. Del mismo modo, conociendo que el origen de las cometas está en la antigua China, puede plantearse la realización de un taller de cometas con motivos de pájaros y dragones.

 

Actividades relacionadas con los experimentos

Este tipo de actividades son sumamente atractivas para los niños y niñas, ya que les permite formular hipótesis y comprobarlas experimentalmente partiendo de la temática de los cuentos.

  • Algunos ejemplos de este tipo de actividades planteadas en la guía los podemos hallar en Las habichuelas mágicas (cuento 1 para 5 años). Partiendo del argumento (el crecimiento mágico de unas habichuelas) los niños y niñas pueden experimentar con distintas semillas que plantarán para observar cómo nacen las plantas y qué necesidades que tienen las plantas para su desarrollo. Este tipo de actividades permite desarrollar la observación, la toma de datos y el pensamiento científico.

  • Otro cuento que se presta a este tipo de actividades es El príncipe cabrito (cuento 2 para 5 años). Partiendo de la escena en que la bruja arroja a la hermana del príncipe al mar, los niños y niñas podrán comprobar y experimentar la flotabilidad de diferentes elementos y materiales.

Salidas

Muchos de los cuentos de ¡A Contar! nos permiten la exploración del entorno cercano a través de las salidas o excursiones. Dada la amplia variedad de temáticas que tratan, podemos encontrarnos con propuestas muy interesantes, como las que surgen en El príncipe cabrito (cuento 2 para 5 años), donde se propone la visita a una frutería para observar las diferencias entre frutas y hortalizas, o en Gorrioncito (cuento 2 para 4 años), en el que se plantea la visita a una granja.

 

 

¿Cómo incluir esas actividades en mi programación diaria?

Como ya os hemos comentado en numerosas ocasiones, la flexibilidad de ¡A Contar! nos permite introducir estas propuestas en nuestro horario de una forma cómoda y totalmente autónoma. Sin embargo, nosotros, cuando queremos trabajar más actividades con el cuento, solemos modificarlas para ajustarlas a las temáticas que estemos trabajando en los proyectos o unidades que estamos desarrollando en ese momento en nuestra aula.

Igualmente, si hay una actividad de especial interés que queremos trabajar más adelante por cuestiones de climatología (por ejemplo, la plantación de las habichuelas o alguna excursión) lo idóneo sería aplazarla y trabajar de nuevo ese cuento cuando las condiciones sean favorables y nos permitan hacerla de un modo natural.

Esperamos que os haya servido esta entrada y os anime a probar nuevas posibilidades para trabajar con los cuento

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Elisa Hernández

Maestra de Educación Infantil y coautora del proyecto ¡A contar!